Primera determinación directa de la masa de un agujero negro en el Universo primitivo
Un grupo internacional de científicos, del que forman parte investigadores del Centro de Astrobiología (CAB), CSIC-INTA, han presentado evidencia observacional sólida de la existencia de un agujero negro muy masivo en los albores del Universo. Este resultado, publicado en la revista Nature, ofrece claves fundamentales para entender cómo evolucionaron estos enigmáticos objetos durante las primeras etapas cósmicas. Coevolución de galaxias y agujeros negrosEn el centro de casi todas las galaxias masivas existe un agujero negro supermasivo. Se ha observado que hay una relación muy estrecha entre la masa de ese agujero negro y las propiedades de la galaxia que lo rodea, como la masa de su núcleo estelar. Esto sugiere que ambos objetos, la galaxia y el agujero negro, no se forman y crecen de manera independiente, sino que su historia está profundamente entrelazada. El mecanismo más aceptado para explicar esta conexión es la retroalimentación: cuando el agujero negro está activo y acumula (“se traga”) materia, libera enormes cantidades de energía en forma de radiación y chorros de partículas. Esa energía puede calentar o expulsar el gas de la galaxia, frenando la formación de nuevas estrellas. A su vez, la disponibilidad de gas en la galaxia regula cuánto puede crecer Seguir leyendo
