Investigadores del CAB identifican el origen de las primeras estructuras formadas en galaxias como la Vía Láctea
Un equipo científico internacional liderado por el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) ha estudiado las propiedades de las estrellas y su distribución espacial en una extensa muestra de galaxias masivas, descubriendo algunas de las estructuras galácticas más antiguas del universo. Para ello se ha utilizado el mayor telescopio óptico e infrarrojo del mundo, el Gran Telescopio Canarias (GTC), y el telescopio espacial Hubble. Los ladrillos que forman la estructura del universo a gran escala son las galaxias, agrupaciones de miles de millones (incluso billones) de estrellas, gas y polvo ligados gravitacionalmente. Existen diferentes tipos morfológicos de galaxias, cada uno de ellos con estructuras características. Dentro de las denominadas galaxias de disco, la Vía Láctea por ejemplo, su estructura cuenta con varias componentes, las más relevantes: el núcleo, zona compacta central que alberga generalmente un agujero negro supermasivo; el bulbo, de forma esferoidal y con una gran densidad de estrellas; el disco, que contiene la mayor cantidad de gas y polvo y donde se forman estrellas actualmente; y finalmente el halo, que envuelve toda la galaxia y es la zona más externa, con una concentración de estrellas muy baja y donde se considera que hay una gran cantidad de materia oscura. Seguir leyendo
