El rastro de amoníaco conduce a los exoplanetas
En un reciente estudio, liderado por el Centro de Astrobiología (CAB), CSIC-INTA, un equipo de investigadores de diversos institutos europeos y norteamericanos ha logrado medir el amoníaco en la atmósfera de una estrella enana marrón fría. La abundancia isotópica del amoníaco puede utilizarse para estudiar cómo se forman los planetas gaseosos gigantes. Las relaciones entre diferentes variantes de un elemento químico revelan el origen del vino, la edad de huesos y fósiles, y sirven como herramientas de diagnóstico en medicina: estamos hablando de isótopos. Junto con los isotopólogos -moléculas que sólo difieren en la composición de sus isótopos-, también desempeñan un papel cada vez más importante en astronomía. Por ejemplo, la proporción de los isótopos de carbono-12 (12C) y carbono-13 (13C) en la atmósfera de un exoplaneta puede utilizarse para inferir la distancia a la que se formó el exoplaneta alrededor de su estrella central. Hasta ahora, el 12C y el 13C, ligados al monóxido de carbono, eran los únicos isotopólogos que podían medirse en la atmósfera de los exoplanetas. Ahora, un equipo de investigadores ha logrado detectar por primera vez isotopólogos del amoníaco en la atmósfera de una enana marrón fría. Según informa el equipo en la revista Nature, el amoníaco pudo Seguir leyendo
