El Mediterráneo se calienta y se saliniza: La temperatura de las aguas superficiales podría estar aumentando a un ritmo próximo a los 2º C cada siglo.

Los científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) tratan de establecer las bases para conocer el impacto de estos cambios en los ecosistemas marinos del Mediterráneo mediante un nuevo informe: «El estado actual de los ecosistemas marinos en el Mediterráneo español en un contexto de cambio climático» publicado en la serie temas de oceanografía nº 12 del IEO (descargar aqui).

Series temporales de temperatura en el Mediterráneo español.

Cerca de tres décadas llevan los científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) monitorizando las propiedades físicas, químicas y biológicas de las aguas mediterráneas españolas. Las medidas realizadas y las muestras analizadas a partir de casi 30 años de campañas oceanográficas, junto con la información procedente de la red de mareógrafos del IEO, los datos históricos recopilados en bases de datos internacionales, y las medidas obtenidas desde satélites, han permitido a los investigadores que trabajan en el proyecto de monitorización multidisciplinar RADMED (series temporales de datos oceanográficos en el Mediterráneo) analizar variables de vital importancia para el conocimiento de la salud de los ecosistemas marinos, tales como la temperatura, la salinidad, las concentraciones de clorofila, nutrientes inorgánicos y oxígeno disuelto, así como la abundancia y composición taxonómica de las comunidades fito y zoo-planctónicas.

Se han establecido los valores medios y los rangos de variabilidad de estas variables para cada una de las zonas geográficas que conforman las aguas mediterráneas españolas y para cada estación del año. De esta forma se establecen las bases para detectar y cuantificar cualquier alteración presente o futura.

Entre las alteraciones que ya se han podido constatar, destaca un aumento de las temperaturas superficiales que podría estar muy por encima de 1º C por siglo, e incluso aproximarse a la cifra de 2º C/siglo. Las aguas intermedias (desde los 200 m hasta los 600 m de profundidad) y las aguas profundas, hasta el fondo del mar, podrían estar incrementado su temperatura a un ritmo de entre 0,2 y 0,3º C/siglo, cifras que pueden parecer modestas, pero que no lo son en absoluto si se considera el gran volumen de agua afectado y la inmensa cantidad de calor que el Mediterráneo ha absorbido para llegar a estos incrementos de temperatura. El nivel del mar también podría estar subiendo a un ritmo similar al detectado en otras partes del planeta, con una intensificación de esta tendencia a partir de principios de la década de 1990. La salinidad también aumenta, muy posiblemente como consecuencia de un incremento en la evaporación.

Aunque en el citado informe aún no se evidencian cambios sustanciales en las concentraciones de clorofila, el contenido en oxígeno disuelto de las aguas, o las abundancias fito-planctónicas, el calentamiento de las aguas podría acarrear alguna de estas consecuencias negativas en un futuro cercano. Por ello, además de seguir vigilando la evolución de la temperatura, la salinidad o el nivel del mar del Mediterráneo, se hace imprescindible continuar con la monitorización multidisciplinar de sus aguas. La continuidad de las campañas oceanográficas y los proyectos que dan soporte a esta actividad son vitales para el conocimiento del estado de salud de los ecosistemas marinos y su correcta gestión. Teniendo en cuenta las fechas en las que nos encontramos, hoy más que nunca debemos recordar: Sin ciencia no hay #DiaDeLosOcéanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *