Desde hace décadas una de las preguntas que se han cuestionado tanto los equipos de investigación que han trabajado en Machu Picchu, como sus gestores, es si el yacimiento pudo ser afectado por terremotos o si lo será en el futuro. Esta pregunta no es banal, ya que Perú es uno de los países de Sudamérica con mayor actividad sísmica. Algunos autores ya habían apuntado sobre esta posibilidad, pero no había ningún estudio arqueosismológico que lo demostrase. En este trabajo presentamos las primeras evidencias cuantificadas de los efectos de terremotos en el Yacimiento Arqueológico de Machu Picchu, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La metodología aplicada en este trabajo se creó en España por un grupo de investigación formado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en colaboración con universidades como la USAL, UAM, UPM y UAH. El trabajo llevado a cabo en Machu Picchu se ha desarrollado gracias a un proyecto liderado por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico de Perú (INGEMMET), en colaboración con el IGME, Instituto de Ciencias de la Tierra de Grenoble (Francia), Universidad de Jena (Alemania) y la Universidad de Oxford (Reino Unido). La metodología empleada permite discriminar en los yacimientos arqueológicos las deformaciones de origen sísmico (conocidas como efectos arqueológicos de terremotos, o Earthquake Archaeological Effects, EAEs) de otro tipo de deformaciones, como las producidas por simple ruina.
En el estudio se han podido identificar dos terremotos que afectaron al yacimiento durante su construcción, ya que las deformaciones que produjeron son anteriores al cambio de tipo constructivo que muestran los edificios a lo largo de su construcción. Los EAEs solo aparecen en la primera fase constructiva compuesta principalmente por una sillería de excelente factura (creada como construcción sismorresistente), mientras que la segunda fase constructiva ya es de mampuesto de menor calidad y aparece sin deformar. Algunas fracturas penetrativas en los bloques de sillería de la primera fase constructiva no continúan en la parte del muro de mampuesto, lo que nos permite fechar los EAEs como anteriores al cambio del tipo constructivo. También se han podido diferenciar efectos de movimientos de ladera que han producido deformaciones en el yacimiento (en algunos casos ya estudiados desde hace tiempo y con monitorización de los mismos por parte del Parque Arqueológico) de los efectos que produjeron los terremotos. También se ha podido determinar que los terremotos que afectaron a Machu Picchu no proceden de la lejana zona de subducción de la costa peruana, sino que se generaron en fallas próximas al yacimiento.
Estas evidencias de Efectos Arqueológicos de Terretomotos (EAEs) en Machu Picchu contribuyen a aumentar el conocimiento de la historia de este yacimiento y podrán ser usadas para tomar medidas preventivas que protejan esta joya de la arqueología mundial en futuros terremotos, además de ser un modelo para poder ser aplicado en otros lugares Patrimonio de la Humanidad.
Referencia
Rodríguez-Pascua, M.A.; Benavente Escobar, C.; Rosell Guevara, L.; Grützner, C.; Audin, L.; Walker, R.; García, B.; Aguirre E. (2019). Did earthquakes strike Machupicchu? Journal of Seismology (in press).