¿Puede el análisis de aguas residuales ayudar a la vigilancia epidemiológica del coronavirus?

Esta información proviene del trabajo del Grupo de Análisis Científico del Coronavirus, creado por el ISCIII para dar respuesta científica a algunas de las cuestiones más relevantes en el estudio del coronavirus SARS-CoV-2 y de la enfermedad COVID-19. El texto que se puede leer a continuación es un resumen divulgativo del informe científico sobre Análisis de aguas residuales para el control del virus.

Imagen de una planta de tratamiento de aguas residuales.

El tracto gastrointestinal puede verse afectado por el coronavirus SARS-CoV-2, según apuntan diversos estudios realizados hasta la fecha, que señalan que el material genético del virus está presente en heces de pacientes con COVID-19 y que puede ser excretado durante largos periodos de tiempo.

A pesar de que es posible que el SARS-CoV-2 se transmita por vía fecal-oral, se necesitan más estudios para determinar las condiciones que podrían favorecer este tipo de transmisión.

La detección del virus en muestras de aguas residuales es una herramienta útil ya conocida para la vigilancia epidemiológica de virus que se está utilizando en el marco de la pandemia actual de coronavirus, ya que supone un indicador de circulación del virus entre la población.

La capacidad que tiene la vigilancia de las aguas residuales para detectar casos leves o asintomáticos es una de sus principales ventajas y puede ser una herramienta de alerta temprana para identificar de forma precoz la presencia del SARS-CoV-2 tanto en el momento actual como en posibles rebrotes o segundas oleadas de la infección.

Este acercamiento a la vigilancia medioambiental no sería nuevo en España, ya que el análisis de muestras de aguas residuales ya se realiza desde hace tiempo para realizar el seguimiento de la posible circulación de otros virus, como el de la polio, en la población. El Laboratorio de Enterovirus del Centro Nacional de Microbiología, que actúa como Laboratorio Nacional de Polio acreditado por la OMS, lleva a cabo esta labor desde hace más de 20 años gracias a un convenio con el Canal de Isabel II, que gestiona las aguas en la Comunidad de Madrid.

España ya está desarrollando algunos estudios en torno a la presencia de SARS-CoV-2 en aguas residuales. El CSIC, la Universidad de Barcelona y el Centro Nacional de Microbiología, entre otros, están trabajando en este ámbito y ya disponen de resultados preliminares que muestran la detección del virus en parte de las muestras analizadas.

Fuente: ISCIII

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